Información sobre actividades en el ciclo de infantil

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LOS PRIMEROS DÍAS

Al ser una clase nueva, con alumnos tan pequeños y con tantos, a veces nos volvemos locos buscando qué hacer para que sea del agrado de todos. Lo que si tenemos claro es que ellos, los primeros días imponen el ritmo, y los juguetes les atraen de forma especial.

Es normal que en estos primeros días las actividades sean más lúdicas, dinámicas, y las tareas más cortas.

Aquí los tenemos con los puzzles

Samira, Noelia y Angel

A Andrea no se le resiste ni uno, por muy complicado que sea.En esta les acompaña Luis

 Otra actividad que hicimos que a los chavales les encantó, fue coger papel de periódico y hacer tiras con él. Después lo lanzamos al aire simulando una lluvia de hojas.

Os dejo alguna de los niños trabajando una ficha, para que veáis que no todo es jugar.

 

El uso del punzón es una actividad muy necesaria en infantil por el montón de destrezas que desarrolla: prensión, pinza superior, coordinación oculo-manual…

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LA CLASE VERDE

Este año, y siguiendo la dinámica del curso anterior de asignar a cada clase un color, nos ha tocado ser la clase verde. Así los niños se sienten parte del grupo, es bueno para su socialización, y a nosotros nos sirve para encontrarlos en los patios, en las filas y en…

Aquí los tenemos haciendo una de sus primeras filas junto a la monitora todoterreno Isabel. Aún no están todos los que són.

Otro de los momentos importantes en la jornada escolar es la relajación. A algunos les cuesta estar echados en la mesa, cerrar los ojos, guardar silencio…

¡Pero que guapos cuando están dormidos!

La despedida

Antes del momento de la retirada, debemos tener un tiempo para sentarnos y repasar todo lo que hemos aprendido en el día, así que unos 15 minutos antes de irnos ya les estoy cantando “a recoger, a ordenar, cada cosa en su lugar”.

Con bastante alboroto van soltando los juguetes y poniéndolos en su sitio y después la vuelta a su sitio para la despedida. He intentado en varias ocasiones que ellos hagan un análisis de la situación, y que me cuenten como le fue el día… no lo consigo. No van más allá de los últimos momentos.

Entonces llega otra retahíla de frases: “Fulanito la mochila, y tú ponte bien el abrigo, si no puedes yo te ayudo,  hoy no te ayudo que ya sabes, mete el papel dentro, ponte bien en la fila que ya salimos, no es la hora de jugar que nos vamos, suelta eso para mañana, puffffff”

Reconozco que no soy capaz de motivarlos para esta última tarea, y es que pienso que ya está bien por hoy, que mañana será otro día más y que mejor nos ponemos las mochilas, nos despedimos y nos largamos.

El aseo y la relajación

Lo primero que hacemos, y  ya desde la fila les voy recordando, es que se queden en los cuartos de baño para hacer el “pipí” pertinente y lavarnos las manos (que si es invierno no lo hacemos y les doy una toallita, porque el agua está muy fría y después tardamos en entrarlas en calor). Una vez esto se termina nos metemos en clase, bebemos agua y nos relajamos con algo de música o alguna cancioncilla; es la hora del silencio.

Silencio, silencio

Si yo fuera silencio

me quedaría así

Ssssssssssihhhhhh

 

Otras veces la relajación la hacemos con un masaje.

Cerramos las persianas y mientras todos escuchan una melodía, el capitán de la clase va acariciando a todos sus compañeros, por la espalda, hombros, cara…

Es una sensación agradable sentir el contacto de las manos de los demás.

 

 

Este año les enseñe una rima que aprendí del conserje del colegio Valdelecrín, Javi. La verdad es que me la hizo un par de veces y me gustó mucho, pero no sé si la hago igual que él:

Rompo un huevo en tu cabeza

Cae la yemita, cae la yemita

Suben las hormiguitas, suben las hormiguitas

Bajan los elefantes, bajan los elefantes

Cae la noche, suben los murciélagos

 y te chupan la sangre, te chupan la sangre

Bajan los murciélagos y vuelven a subir

Y te chupan la sangre, te chupan la sangre

Dibujo un arbolito y un solecito

Un viento frío, y un escalofrío

Esta rima va acompañada de caricias por la espalda y la cabeza con distintas técnicas de masaje. A ellos les encanta porque cada niño se lo hace a otro de sus amigos. El problema está cuando quieren repetir infinitamente.

Un día escuche una música muy relajante y que repetía un esquema musical muy sencillo de seguir. Se me ocurrió montar una coreografía pero usando sólo las manos, así nos salió una historia que más tarde la usamos para el día de la paz. La música es “la melodía de Dolannes”

Recreo libre

Es como el “rompas filas del ejército”. Una vez que suena la sirena nos cuesta guardar el tipo en la fila, nos ponemos nerviosos, nos adelantamos, nos atrasamos, vamos hablando y haciendo planes de lo que nos toca jugar, lo que voy a correr y gritar. Es la hora del patio y ya no me van a regañar por correr ni gritar.

 Y eso que nuestro patio es pequeño para la cantidad de niños que tenemos. Ellos se inventan los juegos: con un bote de zumo o batido hacen su pelota y juegan al fútbol, otras veces es con papel de aluminio. Se pillan, se van a la fuente las veces que quieren, al aseo, saltan, se esconden…

He pensado que quizá sería bueno ponerles algunas pelotas, de esas que no botan mucho para que las usen. Además se podía pintar alguna rayuela y dejarles alguna cuerda, o goma. Y es que me acuerdo de cuando era niño y jugábamos a todas esas cosas y no pasaba nada malo.

¿Y esos juegos no deberíamos potenciarlos en el cole?

Luego, cuando la sirena nos recuerda que terminó el juego libre, llegan los lamentos y disgustos: este me ha pisado, me he dado un “tote” con la pared, ella no quiere ser mi amiga y no juega conmigo, me ha empujado…

Hacemos la fila como podemos y nos dirigimos a la clase, ahí llegará el momento de aclarar las cosas.

Bailamos

Para darle tiempo a que todos terminen su desayuno y no ponernos en otras tareas complicadas, ni molestar con juguetes, ni dejarles esperado a último se me ocurrió una actividad donde ellos son los protagonistas, el baile. Al principio los movimientos son libres y después vamos consensuando que hacemos en cada estrofa o estribillo. Con cada unidad hay una canción a la que inventamos una coreografía entre todos y después nada más fácil que poner la música y ¡a bailar!

También tiene sus inconvenientes porque hay chavales que pasan de la comida en el momento en que suena la música y son capaces de esconder el resto de bocadillo, o tirar el zumo con tal de ponerse a bailar…  

En algunos cursos este momento lo he usado para memorizar cancioncillas, poemas, retahílas y juegos de lenguaje.

Desayuno

La historia se repite. “Ábreme esto, otra vez galletas, puf cuantas cosas, anda fruta, pero si no me  gusta…” Estas son algunas de las frases que más se escuchan a la hora del comer en clase. Hace ya mucho tiempo que trabajamos los desayunos saludables y no me va mal. A principio les cuesta tanto a padres como a hijos hacerse a la idea de que cada día es bueno tomar algo distinto, que es imprescindible incluir la fruta, que la bollería industrial no es buena y que las chuches están prohibidísimas.

Por eso se estable un semanario de desayunos recomendable y que al principio siguen muy bien, después se despistan y al poco tiempo vuelven a hacerlo aunque no a pie juntillas. La importancia de un buen desayuno (no el de clase) la adjunto en un documento que se les entrega cuando no aciertan a entender nuestra pretensión.